Centro Paul Klee en Berna, Suiza
Paul Klee creció en Berna y allí pasó los últimos años de su vida. Es por eso que la colección más importante a nivel mundial de su trabajo está en el Centro Paul Klee de Berna.
Paul Klee (1879-1940) es uno de los artistas modernos más importantes que buscó nuevas formas de expresión para hacer justicia a la problemática social y cultural de su época. Exploró movimientos artísticos como el expresionismo, el cubismo, el dadaísmo, el surrealismo y el constructivismo sin pertenecer a ninguno de éstos.
En la Galería de imágenes que abarcan el período 1896-1940 se muestran las diversas facetas de la obra de Klee, un trabajo experimental no sólo en términos de contenido y forma, sino también en técnica. Comienza como dibujante y sus intentos con la pintura se limitan a algunos paisajes y a la denominada “acuarela negra”, compuesta por tonalidades claras y oscuras. En 1912, donde participa en la segunda exposición del Jinete Azul, queda influenciado por las teorías y métodos “Sobre la luz” de Delaunay y es en 1914, coincidiendo con su viaje a Túnez, donde adquiere a través de esos paisajes la experiencia del color y la luz que irrumpen en su obra para convertirla en pintura y que como relataba en su diario “… El color me posee, no necesito ir a cazarlo. Me posee para siempre lo sé. Este es el sentido de la hora feliz: El color y yo somos uno. Soy Pintor” (Anotación Diario Klee 16 de abril 1914). En 1921, su obra adquiere más profundidad y riqueza al combinar la intensa actividad creativa en su taller y la enseñanza pública del arte en la escuela de la Bauhaus. Allí se dedicó intensamente a estudiar las analogías entre las regularidades musicales y las estructuras plásticas. En 1933, regresa a Berna y sus últimos años en el exilo suizo redujeron significativamente su producción, especialmente entre 1934 y 1936, coincidiendo con su enfermedad. De nuevo Klee se entrega a su pintura sobrepasando su obra precedente con un nuevo estilo que deja a un lado la fría abstracción para dar paso a un nuevo mundo -donde crea un reino de mitos y seres fabulosos- que le convirtieron en un adelantado a su tiempo, en uno de los artistas más estimulantes de la modernidad.
“El arte no reproduce lo visible; más bien, lo hace visible”. Paul Klee, 1920