Ivan Mestrovic. “Un gigante de la escultura del S.XX”

Ivan Mestrovic (1883 Vrpolje, Croacia -1962 South Bend, EEUU ).

Oriundo de una familia campesina de Octavice, Croacia, mostró muy pronto sus habilidades escultóricas tallando y grabando piedras mientras cuidaba del rebaño de ovejas de sus padres. Las circunstancias de su educación en una sociedad de costumbres patriarcales, de arraigadas tradiciones católicas y de hazañas heroicas legendarias constituyeron una fuente de inspiración que le acompañaría a lo largo de toda su carrera creativa.

En 1900 Mestrovic dio sus primeros pasos como aprendiz de modelaje en un taller de Split, tal fue su talento que poco tiempo después un empresario vienés le ayudó para que continuara con su formación en la Academia de Bellas Artes de Viena (1901-1906). Siendo estudiante expuso con los artistas de la Secesión de Viena, convirtiéndose en un miembro regular del grupo en 1906. De este período destaca la obra La fuente de la vida.

Siguiendo su instinto artístico y compromiso político pasó un tiempo en París (en 1908 comenzó a modelar el conjunto de esculturas del Ciclo del Día de San Vito conocido como Ciclo de Kosovo) y en Roma (en 1911 ganó el primer premio de escultura en la Exposición Internacional). En esta etapa destacó por una temática patriótica heroica representada a través de obras grandiosas y de formas vigorosas y apasionadas que le otorgaron una fama internacional.

Durante la primera guerra mundial encontró refugio en Roma y Suiza. Realizó proyectos en Londres (en 1915 expone en el Victoria and Albert Museum) y en Cannes y Ginebra (en 1916 realizó la escultura del Cristo Crucificado y talló los primeros relieves de madera del Ciclo de la vida de Cristo). Mestrovic empezó a inclinarse hacia temas religiosos otorgando una sublime expresión espiritual a sus esculturas.

En el período de entreguerras, uno de los periodos más ocupados y significativos de la vida y del trabajo de Mestrovic, se estableció en Croacia. En Zagreb, se convirtió en una figura destacada en la vida artística de la ciudad (en 1922 como profesor y en 1923 rector de la actual Academia de Bellas Artes). Además creó una serie de obras superlativas de escultura y arquitectura.

Después de la Segunda Guerra Mundial emigró a los EEUU, donde trabajó como profesor de escultura en la Universidad de Syracuse (New York) y en la Universidad Notre Dame (South Bend, Indiana). En 1947 realizó una exposición individual en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York. En 1950 completó la serie de los 28 relieves del Ciclo de la vida de Cristo en su estudio en la Universidad de Syracuse.

Demostró el afecto por su pueblo en 1952, cuando donó 132 obras de arte y cuatro propiedades que se adaptaron para que se pueda contemplar su prolífica obra: el mausoleo de la familia (conocido como la Iglesia del Santísimo Redentor en Octavice), su casa y estudio familiar (que se muestra como el Atelier de Mestrovic en Zagreb), la villa (actual Galería Mestrovic en Split) y el complejo religioso Crikvine-Kastilac (donde se representa el Ciclo Cristológico en la Iglesia de la Santa Cruz, Split).

Mestrovic, tras una vida de exilio, cumplió su deseo de regresar a su patria siendo enterrado en el mausoleo familiar de Octavice. Su obra está presente en Europa, Norteamérica y el Reino Unido.

En la Galería de imágenes os presento una selección visual, en diferentes espacios, que muestran: El Atelier, La Galería Mestrovic, donde se evidencia el interés de Mestrovic por el conjunto arquitectónico-escultórico, (influenciada por Otto Wagner durante su etapa formativa en la Academia de Viena); un vídeo de La Iglesia de la Santa Cruz, en el que pueden apreciarse los cambios en el estilo del artista en un trabajo de más de tres décadas y que culminó con el Ciclo de la vida de Cristo; un vídeo de la obra conocida como “El pozo de la vida” (monumento público frente al teatro nacional de Zagreb) que representa varias figuras simbólicas desnudas y entrelazadas: juventud, madurez y ancianidad, sedientas todas del agua de la vida; y obras escultóricas de carácter universal que encarnan los valores humanos y cristianos.

Ivan Mestrovic (1883 Vrpolje, Croacia -1962 South Bend, EEUU ).

Oriundo de una familia campesina de Octavice, Croacia, mostró muy pronto sus habilidades escultóricas tallando y grabando piedras mientras cuidaba del rebaño de ovejas de sus padres. Las circunstancias de su educación en una sociedad de costumbres patriarcales, de arraigadas tradiciones católicas y de hazañas heroicas legendarias constituyeron una fuente de inspiración que le acompañaría a lo largo de toda su carrera creativa.

En 1900 Mestrovic dio sus primeros pasos como aprendiz de modelaje en un taller de Split, tal fue su talento que poco tiempo después un empresario vienés le ayudó para que continuara con su formación en la Academia de Bellas Artes de Viena (1901-1906). Siendo estudiante expuso con los artistas de la Secesión de Viena, convirtiéndose en un miembro regular del grupo en 1906. De este período destaca la obra La fuente de la vida.

Siguiendo su instinto artístico y compromiso político pasó un tiempo en París (en 1908 comenzó a modelar el conjunto de esculturas del Ciclo del Día de San Vito conocido como Ciclo de Kosovo) y en Roma (en 1911 ganó el primer premio de escultura en la Exposición Internacional). En esta etapa destacó por una temática patriótica heroica representada a través de obras grandiosas y de formas vigorosas y apasionadas que le otorgaron una fama internacional.

Durante la primera guerra mundial encontró refugio en Roma y Suiza. Realizó proyectos en Londres (en 1915 expone en el Victoria and Albert Museum) y en Cannes y Ginebra (en 1916 realizó la escultura del Cristo Crucificado y talló los primeros relieves de madera del Ciclo de la vida de Cristo). Mestrovic empezó a inclinarse hacia temas religiosos otorgando una sublime expresión espiritual a sus esculturas.

En el período de entreguerras, uno de los periodos más ocupados y significativos de la vida y del trabajo de Mestrovic, se estableció en Croacia. En Zagreb, se convirtió en una figura destacada en la vida artística de la ciudad (en 1922 como profesor y en 1923 rector de la actual Academia de Bellas Artes). Además creó una serie de obras superlativas de escultura y arquitectura.

Después de la Segunda Guerra Mundial emigró a los EEUU, donde trabajó como profesor de escultura en la Universidad de Syracuse (New York) y en la Universidad Notre Dame (South Bend, Indiana). En 1947 realizó una exposición individual en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York. En 1950 completó la serie de los 28 relieves del Ciclo de la vida de Cristo en su estudio en la Universidad de Syracuse.

Demostró el afecto por su pueblo en 1952, cuando donó 132 obras de arte y cuatro propiedades que se adaptaron para que se pueda contemplar su prolífica obra: el mausoleo de la familia (conocido como la Iglesia del Santísimo Redentor en Octavice), su casa y estudio familiar (que se muestra como el Atelier de Mestrovic en Zagreb), la villa (actual Galería Mestrovic en Split) y el complejo religioso Crikvine-Kastilac (donde se representa el Ciclo Cristológico en la Iglesia de la Santa Cruz, Split).

Mestrovic, tras una vida de exilio, cumplió su deseo de regresar a su patria siendo enterrado en el mausoleo familiar de Octavice. Su obra está presente en Europa, Norteamérica y el Reino Unido.

En la Galería de imágenes os presento una selección visual, en diferentes espacios, que muestran: El Atelier, La Galería Mestrovic, donde se evidencia el interés de Mestrovic por el conjunto arquitectónico-escultórico, (influenciada por Otto Wagner durante su etapa formativa en la Academia de Viena); un vídeo de La Iglesia de la Santa Cruz, en el que pueden apreciarse los cambios en el estilo del artista en un trabajo de más de tres décadas y que culminó con el Ciclo de la vida de Cristo; un vídeo de la obra conocida como “El pozo de la vida” (monumento público frente al teatro nacional de Zagreb) que representa varias figuras simbólicas desnudas y entrelazadas: juventud, madurez y ancianidad, sedientas todas del agua de la vida; y obras escultóricas de carácter universal que encarnan los valores humanos y cristianos.